Vale, está confirmado, ya es definitivo: los geólogos han rechazado oficialmente la designación del Antropoceno como nueva época geológica. A pesar de ciertas dudas sobre la votación, la validez de la votación llevada a cabo el cuatro de marzo de 2024 ha sido respaldada por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas. Entre la sorpresa y el escándalo, quienes no somos geólogos profesionales nos preguntamos qué va a ser de ese término al que las comunidades académicas y luego el público en general llevan (llevamos) dándole vueltas desde hace tantos años. Es sencillo: el término pasará de designar un fenómeno geológico a identificar otro histórico. La historia que comenzó en el neolítico y prosiguió en la era de los descubrimientos, las revoluciones industriales y las explosiones atómicas. El Antropoceno trata de la historia humana, la pasada, pero también la presente y, sobre todo, de la futura. No requiere ser bendecido por ninguna asociación geológica para seguir dando qué hablar y qué pensar. A partir de ahora será un antropoceno histórico, no geológico. Y si la geología en algún momento cambia de idea, bienvenida sea. Han tardado catorce años en decir que no; pueden tardar otros catorce en decir que sí.

Imagen: Treisijs, Anthropocene collage, CC BY-SA 4.0 via Wikimedia Commons